Nagatoro sigue jugando con los límites de Naoto, mientras él, poco a poco, se va sintiendo más cómodo y desarrollando una respuesta emocional hacia ella.
Aunque el tono del manga sigue siendo mayormente cómico, también se introducen algunos momentos de mayor intimidad, donde los personajes comienzan a compartir más sobre sí mismos.
Este volumen sigue explorando la compleja interacción entre ellos, con una mezcla de humor y romance.