El agente Daigo Agawa ha sido destinado a Kuge, un pueblo perdido en las montañas. Aunque los habitantes del pueblo dan una cálida bienvenida a la familia Agawa, el fallecimiento de una anciana hace que Daigo empiece a darse cuenta de que en el pueblo ocurre algo extraño.
Un décimo volumen en el que la justicia se descontrola y la locura se desborda!